Vivimos en una plácida isla de ignorancia, rodeados por negros mares de infinitud, y no es nuestro destino llegar muy lejos. Las ciencias, siguiendo sus propias sendas, no han hecho mucho daño hasta ahora; pero un día la unión de esos conocimientos dispersos nos abrirá a la realidad, y a la frágil posición que en ella ocupamos, perspectivas tan espantosas que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de tinieblas.
domingo, 21 de febrero de 2021
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